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sábado, 25 de febrero de 2012

Porras,pipas y sangría

Queridos amigos rusos y alemanes el panorama in Spain está como que muy movidito: en Valencia los señores maderos arremetieron a placer contra  una manifestación estudiantil nada beligerante. Los estudiantes, fueron calificados de "el enemigo"  por parte de los señores antidisturbios.

Ríanse ustedes pero así se empieza y las cosas se ponen feas. Muy feas. Desde este blog codonero reclamamos más dinero para investigación y menos porras.  Que cuando se les sube la adrenalina a los que llevan pipas y porras cualquier cosa puede suceder, pero nada positivo. A la policía les pagamos los ciudadanos: el pueblo nunca es enemigo. Vamos dando por ahí una lamentable versión de la cultura española. Porras, pipas y sangría.

Y bueno, ya está el señor Urdangarín defendiendo su prístina inocencia. Le salen cada día más empresas que conejitos de la chistera de un mago. Please, lean el post "Justicia con pronóstico reservado", en el que he volcado una visión del asunto.

Quisiera que triunfara la justicia. Sin cortapisas. Que declare quien tenga que declarar. Sea quien sea. De índole real o plebeya. La verdad es muy duro  de tragar que el Jefe del Estado Español le llamara la atención a su yerno y él pasara olímpicamente.

Eso si que manda eggs o criadillas vamos.


Castellano básico para guiris listos:

güiris: extranjeros para los españoles, coloquial y ligeramente despectivo

maderos: policías no confundir con picoletos

porra: arma contundente que llevan los policías

pipa: pistola reglamentaria

Duque de Palma: el marido de Doña Cristina (presunto inocente de múltiples negocietes)

criadillas:testículos, preferentemente de toro (manda huevos es una expresión coloquial que no debe usarse en según que oportunidades)

miércoles, 5 de octubre de 2011

Chapuza y ADN

Entre el 1 y el 2 de noviembre  de 2007 sucedió algo atroz en un piso compartido por estudiantes de la coqueta ciudad italiana de Perugia: la estudiante británica Meredith Kercher fue acuchillada hasta la muerte y violada.

Los presuntos autores de un suceso que levantó oleadas de crónicas periodísticas, resultaron ser la también estudiante estadounidense Amanda Knox, que compartía piso con Kercher, y su ex novio el italiano Raffaelle Sollecito.

Otro implicado sería el ciudadano de Costa de Marfil Guede, al que se atribuyó la violación de Meredith Kercher.

Knox y Sollecito negaron enfáticamente la autoría del crímen. Los medios de ambos lados del Atlántico se enzarzaron en todo tipo de elucubraciones. Juicios paralelos. Había tela por donde cortar: sexo y sangre. Hillary Clinton se interesó por el asunto judicial de una joven de aspecto angelical. Las niñas estadounidenses no hacen eso. Las señoritas británicas no se exponen a morir degolladas.

Se celebró un proceso judicial a resultas del cual, a falta de otras respuestas, Knox, Sollecito y Guede permanecieron en prisión 4 años.

Hasta ahora que un tribunal de apelación los ha dejado libres debido a un nuevos análisis de las principales pruebas periciales: un cuchillo, el enganche del sujetador de Kercher y los resultados discrepantes análisis de ADN.

Inicialmente parecía que se daba por cierto la presencia de sangre de Kercher en la hoja de un cuchillo encontrado en el piso de Sollecito. De la misma manera, se dijo haber encontrado muestras de ADN de Knox (sudor, por ejemplo, restos de células, no se especifica) en el mismo objeto.

Al parecer abría ADN de Sollecito en el enganche del sujetador de Kercher. Según los resultados de los laboratorios policiales, las pruebas de ADN vinculaban a Knox y Sollecito con Kercher.

Así iban las cosas cuando la defensa solicitó la práctica de nuevos exámenes.

Y entonces resultó que el material  preservado por la policía era insuficiente para que Stefano Conti y Carla Vecchiotti repitieran las pruebas de ADN. 

Como posible medida sustitutoria  Conti y Vecchiotti solicitaron revisar el protocolo seguido por la policía, dándole el golpe de gracia a la acusación ya que las prácticas seguidas  no se atenían a los protocolos internacionales.

Knox y Sollecito resultaron absueltos por el tribunal de apelación, tras apenas 4 años de prisión.

Knox abandonó Italia sonriente, con aires de estrella de cine. Su ex novio desaparació discretamente por el foro. Guede guarda prisión por el cargo de violación.

No pocos italianos gritaron "verguenza, verguenza" al paso de Knox y Sollecito.
Desde luego parece que la chapuza del laboratorio ha impedido que se hiciera justicia. Para eso también sirven las pruebas de ADN:para destapar la ineptitud. 

No se sabe quienes mataron a Meredith Kercher.

Los que investigaron el crímen se jugaron todas sus cartas a la búsqueda de rastros de muestras biológicas sin preservarlas debidamente.

Tal vez es cierta arrogancia tecnológica que aparca las manías de los buenos policías