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sábado, 11 de agosto de 2012

Marivent S.A.



Foto  propiedad de sitiosespaña.com
 Llega agosto y los miembros de la Royal Family española emprenden su curiosa estampida vacacional. Están los pobrecitos tan estresados por un año muy cargado de signos aciagos. Cuánto trabajo.

Le Roi parece afectado por una fatal atracción hacia los suelos. Le puede la gravedad, vamos.

The Queen no logra disimular la congoja que la aflije, ya que el papel de "mater familia" de semejante tropa nobilísima se las trae. Y qué decir de the infantas, que no se sabe si acaban de llegar al puñetero palacio mallorquín, para desaparecer con viento fresco cuando hace su aparición, tachan, Her alteza muy real Letizia Ortiz (noten cuántas "z") and her marido and the preciosas niñas.

Y allí, por fin, que ya era hora, tuvieron su carnaza alimenticia los fotógrafos del cuore. Las muy reales personas se subieron en un pequeño y vetusto tren, ataviados todos convenientemente para el veranito mallorquín. Y la princesa, oh señor, pisa tierra balear sin tacones por unos interminables minutos.

El tren mallorquín no los condujo a ninguna parte fiable. Es un tren que no lleva a ningún lado ni siquiera a las testas coronadas.

Posaron allí los cuatro, frente al mar, como último recurso al profundo aburrimiento que parecía embargar a los adultos.

Mientras tanto en un Mercadona de Andalucía se montó una especie de "happenig" sindical, un asalto pacífico al super, con la expropiación de unos carritos cargados de productos básicos.

En fin, que Spain está de super traca. De bataclán. Invertebrada. Calenturienta.

Y profundamente cabreada.