Un jóven soldado estadounidense permanece recluido bajo extremas medidas de seguridad. Su nombre, bien conocido, es Bradley Manning (23). Había servido a su país con honor y dedicación: era un soldado que cumplía las misiones de analista de seguridad. Especialista en adquirir y procesar información obtenida con los medios punteros que cuenta la Navy, con el fin de prevenir amenazas y adelantarse a los acontecimientos. En alguna ocasión se dirigió a sus superiores para denunciar procedimientos anómalos. Le hicieron poco o ningún caso. Este dato procede de Global Research, donde pueden ampliar la información. En estos días Amnistía Internacional se ha interesado por su caso. Su madre es galesa. Pero él es estadounidense. Y muy orgulloso de serlo. No hay lugar para invocar que también es británico.
Su solitario confinamiento sigue los protocolos militares: se le priva de todo contacto humano, aparte de sus captores, no tiene nada a su alcance que pueda usar para un hipotético suicidio. Ni sábanas, ni almohada, ni otra vestimenta que calzoncillos. Carece de intimidad. De tiempo propio. Ha de estar permanentemente visible. Su sueño, si es que logra conciliarlo, puede ser interrumpido en cualquier momento.
Se le atribuye de ser la fuente de los 25 metros de documentos filtrados a Wikileaks. Lo abultado de la filtración deja de ser notable si se señala que Manning puede ser el responsable de que un ametrallamiento de civiles saliera a la luz pública en toda su crudeza y horror.
Si tal fuera el caso, a sus escasos 23 años, Manning ha recogido el testigo moral de los juicios de Nüremberg. Entonces quedó claro que si se comete un crímen, no vale la excusa de haber cumplido ordenes superiores.
Manning es un prisionero de conciencia. No un traidor a su país.
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jueves, 3 de febrero de 2011
lunes, 31 de enero de 2011
Assange hace el tonto mientras Manning sufre encerrado.
Señor Assange, please, bitte,deje de hacer el tonto. Abandone la postura wiki-wiki de celebrity a lo Páris Hilton. Desde luego, las montañas de cables de Wikileaks han logrado varias cosas muy prácticas: la más notable es que algunos grandes grupos de comunicación han logrado elevar sus cifras de ventas. Y su único mérito ha sido editar, según sus intereses particulares, los aburridos cables diplomáticos presuntamente regalados por el descolorido Assange.
Lo otro, que produce pocos titulares, es que hay un jóven soldado estadounidense, Manning (23), preso y en condiciones que, según ha dicho su abogado, se pueden aproximar mucho a la tortura psicológica. Se trata de evitar un posible suicidio. Se le tiene aislado. Recibe sus gafas unicamente para el momento en que se le permite ver televisión. Es lo que describe su abogado.
Así son las cosas para el soldado, cuando sale a la palestra mister superman Assange y monta un numerito vergonzoso: amenaza a algun poderoso y desconocido banco de sacar a la luz sus trapisondas. Y reconoce, en un descarado gesto de vanidad, "que disfruta atemorizando a los bancos". Pero hay más tonterías perpetradas el fin de semana.
Un señor alemán, me importa un pimiento su nombre, un ex miembro importante de Wikileaks, anuncia también a bombo y platillo su ruptura con el Wiki del australiano, y la próxima creación de otra vía paralela de información, "sin anímo de lucro, independiente", es decir, competencia para Wikileaks.
Nos promete que nos permitirá enterarnos de lo que queda oculto, de lo inombrable. Sin mucho ingenio ni gasto de energía neuronal, la bautiza "Openleaks". Brillante ocurrencia.
Entre unos y otros, roban cámaras, dan titulares, y de alguna manera, seguro que se forran.
Nos quieren hartar "leaks" de todos los colores, sabores y entidades. La suerte es que si uno se lo propone, se hace su propio periódico. Busca aquí y allá y más allá en la red. Lee lo que le da la gana. Y piensa un poco, de vez en cuando.
Es decir, ejerce de mamífero pensante no de borrego adocenado. Digan lo que digan, hagan lo que hagan, debajo lo que está es el dinero. A ver cómo lo reparten.
Lo otro, que produce pocos titulares, es que hay un jóven soldado estadounidense, Manning (23), preso y en condiciones que, según ha dicho su abogado, se pueden aproximar mucho a la tortura psicológica. Se trata de evitar un posible suicidio. Se le tiene aislado. Recibe sus gafas unicamente para el momento en que se le permite ver televisión. Es lo que describe su abogado.
Así son las cosas para el soldado, cuando sale a la palestra mister superman Assange y monta un numerito vergonzoso: amenaza a algun poderoso y desconocido banco de sacar a la luz sus trapisondas. Y reconoce, en un descarado gesto de vanidad, "que disfruta atemorizando a los bancos". Pero hay más tonterías perpetradas el fin de semana.
Un señor alemán, me importa un pimiento su nombre, un ex miembro importante de Wikileaks, anuncia también a bombo y platillo su ruptura con el Wiki del australiano, y la próxima creación de otra vía paralela de información, "sin anímo de lucro, independiente", es decir, competencia para Wikileaks.
Nos promete que nos permitirá enterarnos de lo que queda oculto, de lo inombrable. Sin mucho ingenio ni gasto de energía neuronal, la bautiza "Openleaks". Brillante ocurrencia.
Entre unos y otros, roban cámaras, dan titulares, y de alguna manera, seguro que se forran.
Nos quieren hartar "leaks" de todos los colores, sabores y entidades. La suerte es que si uno se lo propone, se hace su propio periódico. Busca aquí y allá y más allá en la red. Lee lo que le da la gana. Y piensa un poco, de vez en cuando.
Es decir, ejerce de mamífero pensante no de borrego adocenado. Digan lo que digan, hagan lo que hagan, debajo lo que está es el dinero. A ver cómo lo reparten.
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